Palacio del Comendador de AlcuescarEn la calle Ancha puede verse otra gran torre todavía en su integridad. Se encuentra en el llamado Palacio del Comendador que fundó a mediados del siglo XIV Diego García de Ulloa que fue Comendador de Alcuéscar, de la Orden de Santiago, de donde recibe el nombre. Lo más antiguo precisamente es la torre que se alza en la esquina, en la que se ven los escudos heráldicos en los que se acumulan las armas de todos los antepasados hasta el momento, así como vanos y adornos góticos labrados con los rasgos propio del siglo XV, posiblemente incorporados por un nieto del fundador, el famoso en su tiempo Diego García de Ovando ¿el Rico?. La cornisa y balaustrada, incorporada en el siglo XVI, alteran definitivamente la imagen castrense y militar que pudiera tener la torre. En ese mismo tiempo se construye el patio porticado y mucho más tarde, a comienzos del siglo XVIII, se define la portada donde se abre la puerta principal, la cual se remata con el escudo de los Marqueses de Torreorgaz y las armas de sus titulares en esas fechas, don Diego Antonio de Aponte y Zúñiga y su esposa María de Ulloa. En este palacio está instalado ahora el Parador Nacional de Turismo de Cáceres.
Este palacio fue mandado construir a mediados del siglo XV por Diego García de Ulloa, Comendador de Alcuéscar de la Orden de Santiago. De esa época conserva la torre de aires castrenses, que cobija la profusión heráldica de la familia. El aspecto defensivo que aún conservan las antiguas casas-fuertes cacereñas data de la época de la Reconquista y dan fe de la preeminencia guerrera y política de sus primeros moradores. Durante varios años albergó este edificio la Delegación Provincial de Turismo y Cultura, situándose en sus caballerizas el restaurante El Comendador, de la Dirección General de Paradores.
Tanto la fachada principal, de factura neoclásica, como el patio porticado interior datan del siglo XVIII y son consecuencia de las reformas llevadas a cabo por los descendientes del Comendador, los marqueses de Torreorgaz, cuyo blasón se erige sobre el balcón. Desde 1989, tras una minuciosa restauración, este palacio se convirtió en Parador Nacional de Turismo, que por su elegante disposición y ambiente ha servido de alojamiento a los reyes de España y a otros ilustres visitantes.
En la actualidad es Parador de Turismo. Su construcción se inició en el siglo XIV, aunque sufrió varias reformas hasta el siglo XVIII. Tiene fachada neoclásica y torre de mampostería en la base y sillería granítica el resto, rematada por una balaustrada y varias gárgolas.